remanso de paz
en el corazón del sur de CórcegaLa historia de Granace es tan discreta como profundamente arraigada. En 1507, durante la guerra entre Génova y el conde Rinuccio della Rocca, la zona quedó completamente arrasada. El pueblo fue abandonado y dejado a su suerte durante varias décadas.
No fue hasta finales del siglo XVI cuando los pastores de Zicavo empezaron a ocupar la zona de forma estacional. Primero construyeron cabañas para pasar el invierno con sus rebaños, antes de establecerse definitivamente aquí, dando lugar a la aldea de Granaccia, hoy Granace.
Un patrimonio sencillo y vivo
En la aldea de Saparedda se encuentra el ayuntamiento y la iglesia parroquial de Santa María Assunta, dedicada a la Virgen María, patrona de Zicavo. Cada 15 de agosto, la comunidad se reúne para celebrar la fiesta de la patrona, en un ambiente de recogimiento y tradición.










