
Vista panorámica del Golfo de Valinco desde el Col de Siu
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ValincoNaturaleza, cultura y descanso en Córcega
Los orígenes de Córcega
Visitas obligadas en Valinco
Al sur del golfo de Ajaccio, el litoral de Valinco se extiende desde la playa de Cupabia, enclavada en el valle del Taravo, hasta la punta de Campomoro, en el corazón de un paisaje virgen.
Un caleidoscopio de colores ilumina el golfo de Valinco:
El azul turquesa del mar se funde con el horizonte, bañado por la luz dorada del sol, invitando al baño. En Propriano, las playas de arena fina se codean con las aguas verde esmeralda del ríoBaracci, mientras el maquis tiñe las montañas de tonos profundos y las rocas ocres atrapan los últimos rayos del día.
Aquí, la naturaleza crea una paleta deslumbrante. No se limite a imaginarlo: venga a vivirlo.
Tierra y mar
Favoritos
Entre mar turquesa, pueblos de montaña y matorrales perfumados, Valinco es una invitación al descubrimiento. Esta región auténtica le conquistará por sus paisajes variados, su patrimonio vivo y su modo de vida corso intacto. He aquí nuestros favoritos, los que hacen de Valinco un destino único, entre evasión y emoción.

Puerto de Propriano
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Faro de Propriano
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Propriano y su puerto deportivo
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Propriano Plage Mancinu
Entre mar, naturaleza y autenticidad
Propriano
En el corazón del golfo de Valinco, Propriano ofrece un entorno ideal, con playas de arena fina, un animado puerto deportivo y un paisaje virgen. Propriano es un punto de partida ideal para explorar el sur de Córcega, con una amplia oferta de actividades: natación, submarinismo, paseos marítimos, senderismo, quads y equitación, sin olvidar los baños termales de Baracci. A pocos minutos, descubra los pueblos típicos de Valinco, con sus pintorescas callejuelas, sus artesanos y su arte de vivir. Propriano también ofrece fácil acceso a todo el patrimonio natural y cultural del sur de la isla.
Valinco
Un interior fabuloso
Pueblos cargados de historia y de alma, aferrados a las alturas de Valinco, conservan las huellas de un pasado tan rico como turbulento.
La historia ha dejado su huella en la piedra de las casas, las callejuelas y las tradiciones vivas.
Al doblar una plaza, un camino o una antigua fachada, déjese sorprender por un encuentro: un habitante apasionado, un artesano con habilidades transmitidas de generación en generación.
Aquí, cada pueblo cuenta su propia historia, y cada descubrimiento es una experiencia emocional.































